25 de junio de 2011

Buscamos la perfección.

Buscas la mejor de las miradas, pero para ello no hacen falta unos perfectos ojos tan claros como el agua cristalina de una playa. Buscas la mejor de la voces, pero no hace falta que sea la mas dulce del mundo. Buscas la mejor de las mentes, sin pretender un coeficiente intelectual de 180. Buscas la mejor piel del mundo, pero sin darte cuenta que no tiene porque ser suave como la seda. Buscas la mejor de las conversaciones, pero no hace falta que sea en el lugar y el momento perfecto. Buscas que aprecien lo que eres, sin que suponga que se te deba supravalorar. Buscas la mejor de las sonrisas, pero no hace falta que su risa sea la que mejor suene. 


Lo que realmente importa es que; esa mirada sea capaz de entender lo que piensas solo con fijarse en ti un segundo. Lo importante es que sea esa voz la que transmita serenidad en el peor de tus momentos. Hace falta que esa mente sea capaz de ponerse en tu situación para valorar las cosas del mismo modo. Importa que sea al rozar esa piel cuando consigas estremecerte. Interesar el verdadero mensaje de esas conversaciones.  Importa que seas como seas se reconozca tanto tus errores como tus aciertos a partes iguales. Lo verdaderamente importante es que seas capaz de sonreír en la peor de las situaciones solo al ver esa sonrisa.

-La perfección se logra al fin, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.-  Antoine de Saint-Exupery (1900-1944)

13 de junio de 2011


Desayuno tranquilo en la terraza. Vistas al mundo con la distancia suficiente para evitar contaminarse del estrés. Te rojo bañado por bloques de iceberg recién sacados del congelador, extrafrio. Camisa masculina como única vestimenta que mostrar al mundo.  

Brisa alborotando su pelo, jugando con las ondulaciones de su pelo dorado.  Decenas de pájaros cantando al nuevo día mientras veía amanecer la ciudad desde su escondite preferido. Tenia algo que la hacia resplandecer. Brillaba su piel con los rayos del sol. Favorecía a cualquiera iniciar el día así.

Gafas de sol extragrandes, moño desordenado en un intento de domar su pelo. Música relajante. Buena compañía.

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26 de mayo de 2011

Fiel como nadie. Acariciaba sus piernas mientras estaba sentada en el sofá. Jugaba con ella para conseguir un trocito de manta para taparse el también. Compartian el desayuno cada dia, medio café con leche para ella y medio para el. Media tostada con mantequilla para ella y media para el. La perseguia en cada uno de sus paseos por la casa y  la esperaba fielmente, sin impacientarse,  en la puerta del baño hasta que terminase de ducharse. Era el único con el que había compartido cama durante muchos años.

Era el primero en recibirla cuando volvia a casa después de grandes temporadas fuera. Era el primero en acariciarla suavemente, el primero en demostrarle lo mucho que la había echado de menos. Era el único que la seguía buscando ilusionado por la casa cuando pronunciaban su nombre, pues creía que se habían alargado las vacaciones y que aun estaba en casa, escondida en alguna parte.

Era el único al que confesar vicios sin que la juzgase. Era el único que la acompañaba a tomar el sol en las tardes de verano en el jardín de pizarra. Era el 
único que metia su cabeza entre sus brazos por la noche en el sofá para que la abrazase.